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Misteriosa renuncia masiva de oficiales y suboficiales de inteligencia 

Las dimisiones son encabezadas por un general. Se trata de servidores expertos en operaciones antinarcóticos y claves para la defensa del Estado en labores estratégicas aèreas. Miembros e instititución no se pronuncian aún.

Misteriosa renuncia masiva de oficiales y suboficiales de inteligencia
Por Agencia Periodismo Investigativo | Lun, 04/07/2022 - 14:07 Créditos: Ejército Nacional

Desde hace más de un siglo, la Fuerza Aérea Colombiana, FAC, ha sido determinante en la defensa de la soberanía y la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Una de sus dependencias más importantes en esa labor es la jefatura de inteligencia aérea.

Y es precisamente, donde, como es natural de su función, en medio del mayor sigilo, hay revuelo interno por la sorpresiva renuncia masiva de varios oficiales y suboficiales que pidieron la baja, como se conoce en el argot militar.

Entre ellos, el general Luis René Nieto Rojas, el jefe de la Inteligencia Aérea Colombiana. Con 33 años en la institución castrense, el oficial Nieto ha desempeñado todo tipo de cargos y le sobran las condecoraciones en su uniforme.

Comenzó su vida militar como cadete. Se graduó el 16 de enero de 1.989. De familia castrense, su hermano Jorge Hernando, llegó a director de la Policía en donde culminó su carrera el 10 de diciembre de 2018, para dar paso a Oscar Atehortúa.

Pasó por todos los grados, hasta llegar en los últimos meses a general de la República en la FAC, en una labor determinante para el país, la jefatura de la inteligencia aérea que junto con la inteligencia de la Armada, gozan de gran reputación en el contexto operacional.

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Fotografia de los generales Luis René Nieto Rojas y Jorge Hernando Nieto Rojas / FAC y Policía Nacional

 

Un miembro de la institución, quien por razones obvias pidió reserva de su identidad, señaló a la Agencia de Periodismo Investigativo, API, “el general Nieto Rojas, de la jefatura de inteligencia pidió la baja, y también la mayoría de oficiales y suboficiales de la FAC, algo saben que nadie sabe”.

Información que contrasta con el número de oficiales y suboficiales que actualmente conforman esa área de inteligencia de la Fuerza Aérea.

Según otra fuente al interior de la institución, esta división esta confirmada por cerca de 61 suboficiales y 100 oficiales, a cargo del general saliente Nieto Rojas.

De estos habrían pedido la baja, no sólo el oficial Nieto, sino casi todos los coroneles y los tenientes coroneles, “en total fueron 42 oficiales los que dimitieron”.

En cuanto al grupo de suboficiales pidieron la baja 37, ante el propio general Nieto Rojas. En ambos casos los nombres de los miembros de la institución que presentaron su renuncia se mantienen en el anonimato.

 

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Avión de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) / Óscar Bernal

 

Lo cierto es que esta jefatura depende orgánicamente del jefe de operaciones aéreas de la FAC, el general Carlos Silva Rueda, quien en círculos políticos y castrenses por antigüedad, relaciones políticas y militares, así como por su experiencia está llamado a dirigir el comando de la institución.

Con otro detalle, Silva Rueda estuvo un periodo largo como jefe de la casa militar del palacio presidencial del gobierno de Iván Duque.

Lo evidente es que una gran mayoría  de los oficiales y suboficiales tanto aquellos que pidieron la baja, como los que permanecen aún en la institución, son los de mayor conocimiento en operaciones aéreas contra el narcotráfico.

“Ellos especialmente conocen las rutas del narcotráfico y las actividades ilícitas de los cárteles de las drogas”, precisó otro oficial de la institución. 

Y varios no se han salvado de cuestionamientos por parte de la justicia en asuntos relacionados con el tráfico de drogas. 

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Fabián Andrés Leyton Vargas, mayor retirado de la FAC que exportó cocaína a Estados Unidos y Europa / Red Más Noticias

 

Por ejemplo, el 28 de abril de 2018, autoridades capturaron al mayor activo de la FAC, Fabián Andrés Leiton Vargas.

Se trata de un uniformado que permaneció durante doce años en la institución, pero terminó trabajando para una organización criminal que exportó más de 18 toneladas de cocaína a Estados Unidos y Europa.

Por estos hechos de tráfico de drogas, el oficial tuvo que responder ante una corte de Virginia en Estados Unidos.

A este caso se suma la reciente captura en Brasil del piloto colombiano Andrés Felipe Correa Blanco quien, como lo reconoció la propia institución, fue miembro activo de la FAC, hasta el año 2017 de manera discrecional.

No obstante, según las investigaciones oficiales, terminó al servicio de la organización narcotraficante qué ordenó el asesinato del fiscal antimafia Marcelo Pecci, en hechos ocurrido en la isla de Barú, en Cartagena, el pasado martes 10 de mayo.

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Fiscal paraguayo, Marcelo Pecci, asesinato en Barú / Getty Images

 

De igual forma, Control Interno de la FAC y la Fiscalía adelantan varias investigaciones con el propósito de establecer responsabilidades de miembros de la institución en dos sentidos; presuntos vínculos con el narcotráfico y adjudicación de millonarios contratos de suministro para la operación aérea. Lo propio está haciendo el área de contrainteligencia, en una labor titánica pero de dificil detección.

Sin embargo, el gobierno tiene una visión contraria frente a la institución. De hecho, el pasado 11 de junio en Cali, al encabezar la ceremonia de reconocimiento al nuevo jefe de la institución el general Pablo García Valencia en reemplazo del general Ramses Rueda, destacó la labor de la Fuerza Aérea.

“A pocos metros de acá estaremos en cuestión de semanas inaugurando en esta Escuela de Aviación Marco Fidel Suárez lo que será el Centro Aeroespacial de nuestro país, para la observancia, la protección y el desarrollo de nuevas tecnologías, incluyendo la evolución del proyecto FAC SAT que ha sido una, dos y tres veces consolidada como ejemplo regional”, expresó Duque.

Una ceremonia en la que el jefe de Estado, resaltó la labor de la institución en la pandemia, la reconstrucción de Providencia, las operaciones de apoyo a otras naciones mediante el Programa Zeus y las acciones operacionales que han dado golpes a las principales estructuras del delito.

A este hecho se suma que la entidad está en proceso de renovación. De hecho, abrió convocatoria laboral para 458 vacantes de niveles asistencial y técnico en 11 departamentos, iniciativa que se cierra el 8 de julio. Frente a las dimisiones de oficiales y suboficiales, el hermetismo es total.

Hace pocas semanas y antes de ser elegido, el entonces candidato Gustavo Petro denunció corrupción y cambios de fondo en diversos estamentos en las Fuerzas Militares, una tarea urgente de depuración que se hace necesaria en momentos de extrañas renuncias masivas. 

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