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La cruda pelea entre congresistas del Pacto Histórico

En momentos en que el presidente Gustavo Petro requiere apoyo de la colectividad, senadores están en un todos contra todos.

PACTO HISTÓRICO 1
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 03/06/2023 - 14:15 Créditos: Pacto Histórico

En medio de la agitada arena política de los últimos días,  Semana tuvo acceso exclusivo a intensos conflictos internos en la presidencia del Senado, desvelando una trama intrincada de insultos, amenazas y posibles acciones legales que amenazan con dividir la bancada del Pacto Histórico. 

La controversia gira en torno a la presidencia del Senado, en particular a la nominación de Paulino Riascos, quien se ha enfrentado a una significativa oposición de sus compañeros de bancada, algunos de los cuales llegaron a calificarlo de "vergüenza para esta bancada".

El conflicto en el Senado viene a raíz de la vacante dejada por Roy Barreras, quien fue expulsado del Congreso por un fallo del Consejo de Estado por doble militancia. La lucha por la sucesión de Barreras ha desatado una guerra sin cuartel en las entrañas del Pacto Histórico, revelando las tensiones y divisiones internas en el chat del grupo, que amenazan con tener repercusiones significativas en el gobierno de Gustavo Petro.

Los detractores de Riascos han argumentado que su candidatura puede dividir los votos y socavar la aspiración de Alexánder López, un destacado miembro del Polo Democrático, de ocupar la presidencia del Senado durante el corto periodo restante del mandato de Barreras. 

El ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, ha convocado sesiones ordinarias y extraordinarias para intentar salvar la agenda legislativa, y la elección del sucesor de Barreras se considera crucial para el avance de las reformas en materia de salud, laboral y pensional.

El medio de comunicación pudo confirmar las tensiones a través de capturas de pantalla de chats internos en los que un amplio contingente de congresistas se oponen a la postulación de Riascos. 

El origen de Riascos, un líder social de López de Micay en el Pacífico y miembro del Partido ADA, parece haber jugado un papel en su ostracismo, con la senadora Isabel Cristina Zuleta acusándolo de ser "manipulado por la derecha" y de representar un daño para el proyecto político de la bancada.

Las acusaciones de discriminación y desrespeto fueron exacerbadas por la intervención de la senadora Piedad Córdoba, quien publicó un tuit de Riascos, desatando una reacción hostil de otros miembros del grupo. Riascos, quien proclamó: "Soy unidad; soy paz; soy garantía", en su tuit, encontró poca simpatía entre sus colegas, con la senadora María José Pizarro expresando su frustración y acusando a Riascos de dividir la bancada.

El conflicto alcanzó un punto crítico cuando Riascos amenazó con acciones legales contra Pizarro, quien supuestamente había intentado expulsarlo del chat del grupo y referirlo al Comité de Ética del Pacto Histórico. En respuesta a estas acusaciones, Pizarro se retiró del chat del grupo, prometiendo no volver hasta que se resolviera la situación.

En medio de este escenario, la senadora Piedad Córdoba trajo a la atención de los integrantes del grupo de WhatsApp de la coalición un tuit del candidato afrodescendiente Riascos. "Me mantengo firme en mi aspiración a la presidencia del Senado interina. Soy unidad; soy paz; soy garantía", decía el mensaje.

En respuesta, la senadora María José Pizarro, ferviente defensora de la aspiración de Alexánder López y quien descartó presentar su propio nombre para favorecer su ascenso, intervino con una exclamación: "Definitivamente, no hay derecho".

Riascos, quien tuvo que abandonar el chat del grupo luego de un álgido enfrentamiento, se negó a permanecer en silencio. Exigió respeto y recalcó su derecho a competir. Sin embargo, Pizarro no tardó en responder, pero borró su mensaje rápidamente. Cuando Riascos cuestionó su acción, ella afirmó que la prioridad es el proyecto político en lugar de las aspiraciones personales.

La conversación continuó con un Riascos agotado por la actitud de algunos miembros del Pacto Histórico, especialmente Pizarro. El senador se defendió, alegando que Pizarro es quien aspira a todo y que se beneficia a expensas de los demás.

La senadora Aída Avella comentó brevemente: "Grave, grave". Riascos luego hizo un llamado a la democracia y pidió que se respeten los procesos electorales.

El ambiente se tensó aún más cuando se supo que Riascos había denunciado en el chat que Pizarro había intentado llevarlo al Comité de Ética del Pacto Histórico, por también postularse a la presidencia del Senado. Riascos alegó que desde un inicio, Pizarro intentó expulsarlo del grupo de chat.

En respuesta a las acciones de Pizarro, Riascos anunció que buscaría asesoría y presentaría una denuncia en su contra. Ante esta situación, Pizarro optó por retirarse del chat hasta que se resuelva la disputa. Riascos, visiblemente molesto, le respondió reiterando su decisión de presentar una denuncia.

Este enfrentamiento interno en el Pacto Histórico, que se ha intensificado en los últimos días, podría marcar un cambio significativo en la elección del sucesor de Roy Barreras en la presidencia del Senado. 

La creciente tensión entre Riascos y Pizarro se mantiene en el centro de atención, mientras los miembros de la coalición continúan observando atentamente la situación.

Lo evidente es que en momentos de dificultades del gobierno por el lío de los exfuncionarios Armando Benedetti y Laura Sarabia, ahora se suman las diferencias internas entre los congresistas del Pacto Histórico aliados del presidente Gustavo Petro.
 

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