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Tribunal de Bogotá bajó pena a Amanda Azucena por caso de Sergio Urrego

El Tribunal Superior de Bogotá redujo de 10 a ocho años la condena contra la exrectora del colegio donde se dio el caso de homofobia en contra del estudiante Sergio Urrego.

Amanda Azucena
Por Manuel García Riaño | Jue, 20/05/2021 - 13:55

El Tribunal Superior de Bogotá confirmó la condena contra Amanda Azucena Castillo Cortés, exrectora del colegio Gimnasio Castillo, donde estudiaba Sergio Urrego; sin embargo, se dio una reducción de dos años por ser responsable de los delitos de falsa denuncia y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. 

De esta forma, la pena se fijó en ocho años y ocho meses de prisión, una multa de 500 SMMV y el beneficio de prisión domiciliaria. Por su parte, la Fiscalía y el apoderado de víctimas interpondrán el recurso extraordinario de casación para que la Corte Suprema de Justicia revise el caso y la condena. Según la juez.

“A pesar de tener conocimiento de que la relación entre Sergio y Danilo Pinzón era libre y consentida, quiso interponer denuncia penal por acoso el 22 de julio del 2014. Es el mismo Danilo Pinzón, como víctima, quien señala: “considero que Amanda Azucena le entregó esos documentos para que puedan ser radicado como denuncia penal para sentirse tranquila de que la pareja homosexual de sus colegio se iba a mantener alejada y que no iba a molestarlos más”".

"Además, se advierte que con pleno conocimiento de la ilicitud de sus conductas dirigió su voluntad con el fin de esconder los actos de discriminación que se estaban ejecutando alrededor de la relación afectiva de Sergio y Danilo. Tales conductas deben calificarse como dolosas”, continuó el juez.

Por las acciones de Castillo, se consideró “fue el actuar desproporcionado, prejuicioso, discriminatorio en el que fue segregado solo debido a su orientación sexual y qué tal como se advierte en la pericia de autopsia psicológica la falsa denuncia fue el detonante para que Sergio, una mente brillante que con solo 16 años había aportado un pensamiento crítico e incluyente, decidiera quitarse la vida". 

"Así las cosas, Amanda Azucena Castillo es un ejemplo claro de esa deshumanización del sistema educativo y es que la presión, el acoso, la humillación vivida por Sergio a su corta edad no puede repetirse en otro niño de este país. La labor fundamental de los establecimientos educativos es apoyar, fortalecer, guiar a los niños y adolescentes y transformar todas esas políticas y filosofías discriminatorias por encima del cumplimiento de unos resultados”, sentenció.

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