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Odisea del concierto en Bogotá de Guns N’ Roses hace 30 años

Tras exitosas presentaciones en la capital este martes y miércoles, quien es protagonista hoy y hace tres décadas del primer concierto de la agrupación estadounidense, recuerda las increíbles anécdotas del evento musical.

Guns ' Roses bta
Por Agencia Periodismo Investigativo | Mié, 12/10/2022 - 22:29 Créditos: Foto: Twitter @gnrsud. Concierto Guns N' Roses Bogotá 11 de octubre de 2022

Guns N' Roses, la mítica banda de hard rock fundada en Los Ángeles, California en 1986 por su vocalista Axl Rose y el guitarrista Izzy Stradlin que ha vendido más de 150 millones de álbumes y es considerada una de las mejores de la historia, 30 años después pagó la deuda pendiente que tenía con Bogotá.

Desde el mes de mayo con una presentación en Daytona Beach la agrupación, como en su mejor época no ha parado, 31 desde entonces.

El más reciente fue el de este 12 de octubre en el estadio El Campin, con aforo total, 39.000 espectadores que cantaron con nostalgia sus mejores temas.

Aunque el paso de los años fue evidente, la magia sigue intacta. De paso lograron la reivindicación con la capital de lo que sucedió en el mítico concierto del 29 de noviembre de 1992 en Bogotá.

El empresario de entonces, quien a pesar del caos de entonces decidió apostarle nuevamente a la agrupación, Julio Correal recordó en detalle lo que sucedió 30 años atrás. Lo hizo en una entrevista a la plataforma Vice en marzo de 2019 allí narró detalles desconocidos de la odisea que significó traer a la legendaria banda a Colombia.
 

Julio correal
Foto: Twitter Julio Correal. Empresario que trajo a los Guns N' Roses hace 30 años


Fue el gerente del concierto de Guns and Roses en 1992. Colombia enfrentaba una de las épocas más críticas en seguridad y orden público, el narcotráfico, sus capos y la barbarie con la que destruían todo a su paso, tenían en jaque al país.

El ritmo de moda era "El Meneito" y Correal estaba endulzándole el oído a Edgardo Franco, el cantautor panameño de reggae y dance hall conocido cono 'El General' para que ofreciera un concierto en Bogotá.

Junto con el director de la emisora juvenil líder del momento 88.9, Fernando Pava buscaron al empresario que traía los mejores artistas del momento al país, Armín Torres. 

Entusiasmado con lo que imaginaba podría ser el concierto de 'El General', Correal buscó a Torres en su apartamento en las Torres Bavaria en la calle 26. Escasamente sobrevino un saludo y luego le anunció su gran idea "Gordo, marica, tengo a 'El General', huevón nos vamos a llenar".

No se asombró, solo verbalizó un si en interrogante. Correal que leía perfectamente sus gestos le ripostó, y le indagó en qué estaba pensando, que tenía entre manos.
 

El general
Foto: https://www.eluniversal.com.co. 'El General' cantante panameño de la icónica canción 'El Meneito'


La respuesta del empresario Torres le impondría, sin saberlo, una impronta a su vida personal y laboral. "Mira lo que tengo aquí papá. Guns N’ Roses", Correal asombrado, exclamó ¿Qué?

Incrédulo le pidió que le mostrara el fax, leyó el documento varias veces como deletreando. Allí evidentemente se confirmaba a Bogotá como el lugar de presentación, la fecha y algunos detalles.

Correal se emocionó y le sugirió a su homólogo Armin Torres separar no una si no dos fechas. Entonces firmaron el contrato y de inmediato emitieron la venta de boletas, la respuesta del público no podía ser mejor.

La agrupación estaba en la cúspide de la popularidad en el mundo. Su álbum debut de 1987, Appetite for Destruction se convirtió en el álbum debut más vendido y exitoso de la historia, según la revista Rolling Stone, cuatro canciones ingresaron al Top 10 en el listado Billboard.

Canciones como November Rain lanzada el 27 de noviembre de 1990 en el Reino Unido, Welcome to the Jungle en 1987, Don’t Cry en 1991 y Knockin’ on Heaven’s Door, pasaron a ser mucho más que éxitos, se convirtieron en himnos que se materializaron en leyenda.
 

Appetite for Destruction
Foto: Carátula álbum Appetite for Destruction


Por ello traer a esta agrupación era una verdadera hazaña, todo marchaba sobre ruedas con contrato en mano, incluso Correal alcanzó a ver un par de Ferraris que pasarían a ser parte de su patrimonio con las utilidades que le dejaría el concierto de conciertos.

Sin embargo, llegó el momento de completar el segundo pago para concretar la presentación del grupo, pero Armín Torres les dijo a Pava, y los otros socios del evento, entre ellos Felipe Santos, el hermano de Juan Manuel Santos y Correal que no tenía más dinero para invertir, "entonces ustedes verán que hacen", les advirtió. 

Humor, cruce de palabras y malas caras pues no era lo acordado. Finalmente se logró el pago pero ya había fisuras entre los cuatro empresarios.

Con un evento político mundial que selló el espectáculo en Bogotá. Resulta que el 27 de noviembre de 1992, un día antes de la primera fecha en Bogotá de la banda, ocurrió el segundo intento de golpe de Estado en Venezuela en contra del entonces presidente Carlos Andrés Pérez.

Cinco militares y varios civiles planearon derrocar al mandatario y liberar a Hugo Chávez en prisión, tras el primer intento de golpe de Estado en febrero de ese mismo año. Una operación militar que se ejecutó horas antes del concierto de esa agrupación en Caracas.

Hugo Chávez
Foto: https://mppre.gob.ve. Expresidente de Venezuela, Hugo Chávez


Correal se enteró a las 6:00 am cuando una llamada lo despertó, "Oiga, usted si es muy de malas" le dijo su interlocutor. El empresario quedó sentado y preguntó porque la afirmación. Su amigo en la llamada le anunció el golpe de Estado en Venezuela. Por ello el avión de los Guns N’ Roses junto con todo su equipo estaba atrapado en ese país y se habían cerrado todos los aeropuertos.

La logística y los equipos usados por la banda se podían conseguir en Colombia, excepto el techo. Fue necesario enviar una persona a Miami, Estados Unidos, a alquilar uno con características similares.

En el entretanto la situación de orden público en Venezuela amainó, el avión privado de la banda pudo despegar rumbo a Bogotá y Correal emocionado y ansioso llegó al aeropuerto El Dorado a recibirlos.

Allí reinaba el caos, más de 5.000 personas estaban agolpadas esperando el arribo de la banda. Las camionetas que trasladaron a los artistas intentaron hacerle el quite a la multitud, pero los aficionados se abalanzaban sobre los vehículos.

La Policía había perdido el control de la situación. Los vehículos estaban atascados entre la multitud descontrolada. A uno de los encargados de la seguridad personal de los artistas se le ocurrió una idea. Bajó la ventanilla de uno de los carros, desenfundó su arma de fuego y empezó a disparar al aire.

Hotel Tequendama
Foto: https://www.ghlhoteles.com. Hotel Tequendama, lugar donde se alojó la banda hace 30 años


Esa sería la cuota inicial de lo que sucedería horas después. Correal conmocionado con la situación advirtió que si ese era el caos en el aeropuerto y apenas llegando, entonces que estaría ocurriendo en el hotel. 

Se desplazaron velozmente por la calle 26 hasta el Hotel Tequendama. Allí 500 fanáticos los esperaban con carteles. El primer vehículo en llegar fue el del vocalista Axl Rose quien descendió de la mano de su novia. "A la pobre novia le jalaron las mechas, a él también. A ella le cogieron las nalgas" recuerda Correal.

Con un componente adicional, los artistas ya estaban borrachos. No se trasladaron a sus habitaciones si no de una vez al bar del hotel, Chispas.

A la situación con los artistas, los seguidores, el golpe de Estado en Venezuela se sumaba uno más; el techo instalado en el estadio El Campin para el concierto se había desplomado. Después de dejar a los artistas en el hotel, Correal y Santos llegaron al estadio. El techo estaba sobre la tarima. Ambos se pusieron a llorar desconsolados. 

Cómo en un castillo de naipes, todo se había derrumbado, el techo, la tarima, las luces, equipos, todo. "Entonces estábamos en un concierto al aire libre, pero sin techo", recordó Correal.
 

Guns Colombia
Foto: gunsnrosesfriends. Concierto Guns N' Roses hace 30 años en el Campín


Los empresarios regresaron al hotel, buscaron al manager de la banda y lo sentaron en una mesa, le anunciaron que no podían hacer dos fechas, solo una, es decir, la del 29 de noviembre de 1992.

Cómo habían pagado un millón de dólares, el equivalente a $6.800 millones de hoy, requirieron al manager para resolver la situación. Este les advirtió que de la segunda fecha solo les reconocería US$45.000. En una mesa con funcionarios de la embajada, abogados de ambas partes, el manager tratando de llegar a un acuerdo, el momento se volvía más apremiante.

A las afueras del estadio, una horda enfurecida exigía lanzando piedras que se abrieran las puertas del estadio, e incluso pedían que se permitiera la entrada gratuita de todo aquel que quisiera asistir.

"Me importa un cu.. lo que estamos hablando acá, yo me voy a ver ese concierto y me lo voy a sudar. Ustedes verán si se quedan acá" les exclamó Correal, pues la agrupación ya estaba haciendo pruebas de sonido y las partes aún no llegaban a un acuerdo. 

Resignados de que el concierto, sin si quiera iniciar ya les había dado perdidas, pensaron que solo les quedaba un camino, disfrutarlo.

El concierto empezó con el pie derecho, el sonido impecable y los espectadores felices en el estadio. Pero minutos después regresó el desorden a las afueras del evento. Así como en el aeropuerto y el hotel, a la Policía se le había salido fuera de control el orden público.

Correal que empezaba a emocionarse con la presentación recibió una información por el radio; el Coronel de la Policía a cargo de la situación, se había subido a una tanqueta para monitorear el entorno. 

Recorrió el perímetro del estadio, así como los barrios que colindan con el escenario Galerías y el entonces centro comercial Sears, pero al percatarse del vandalismo, el caos y los desmanes el oficial increíblemente sufrió un infarto. El comandante operativo del concierto había colapsado dentro de la tanqueta y fue trasladado a una clínica.

Correal no alcanzó a asimilar la noticia cuando Guns N Roses empezaron a interpretar November Rain, justo en ese momento sobrevino una lluvia apocalíptica. "November Rain, Axl Rose en el piano, el video de la canción lloviendo, y empieza a diluviar" recuerda Correal quien asegura que en ese punto ya todo estaba al garete.

De pronto, Axl Rose miró a Slash el legendario guitarrista y le dice por el micrófono, "Hey Opie, estamos listos para electrocutarnos". Y es que el escenario ya era prácticamente una piscina, cables y equipos electrónicos por doquier.

Felipe Santos
Foto: Redes sociales. Empresario Felipe Santos Calderón


Entonces el vocalista de la agrupación volvió a dirigirse a los 39.000 espectadores, "tranquilos, no nos vamos, ya volvemos". Correal salió corriendo tras de ellos, se dirigió detrás de la tarima y observó las camionetas de los artistas, parqueadas con las puertas abiertas y los artistas subiéndose a ellas.

"Uy, estos hp se van a ir, estos hp se van a ir", Justo en ese momento caminaba de frente Opie, el manager, Correal lo increpó y le preguntó ¿para dónde van?

Detrás de Correal estaban apostados operarios colombianos que hacían parte del montaje, de las luces, el sonido y la infraestructura quienes respaldaron el reclamo del empresario. Enfurecido volvió a gritar y le preguntó al manager para dónde iban y este le confirmó que abandonan el concierto.

Los operarios atrás empiezan a gritar, "hágale don Julio, hágale tranquilo don Julio", en la discusión el manager le contestó otra cosa y Correal le propinó un cabezazo. 

De inmediato aparecieron los hombres de seguridad del grupo. Ya había parado de llover y la banda solo había interpretado tres canciones.
 

Guns n roses
Foto: Twitter @gunsnroses. Guns N Roses en Buenos Aires, Argentina


El grupo de socios empresarios se regresaron al hotel, uno de ellos era un capitán de aviación, quien sin consultarle nada a nadie llamó a la torre de control del aeropuerto El Dorado y afirmó que los Guns N' Roses, "iban forrados de droga, déjelos que se monten, dejemos que carguen todo en el avión, y bajémelos a todos y descárgueme el hp avión y busquen esas drogas". 

Ya eran las 3:00 am el avión de la banda ya iba a despegar pero a la pista irrumpió la Policía, requisaron minuciosamente la aeronave e inspeccionaron físicamente a los integrantes, sin encontrar muchas novedades.

Horas después despegó el avión y se dice que Axl Rose quemó los zapatos que usó en su gira por Suramérica ese año.

Pasaron años antes que Julio Correal hablara del tema, estaba recién casado, le apostó todo a la mejor banda del mundo y perdió. 30 años después se arriesgó de nuevo hoy tras dos fechas en Bogotá, con una organización impecable  exclamó, "puedo morir tranquilo".

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