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Los líos inéditos de Diego y Gustavo Charry en Casta Agroindustrial, la empresa donde humillan a sus empleados

Tras el degradante acto con los trabajadores se esconde su oscura historia con una millonaria fortuna, no muy clara, curiosas actividades, denuncias familiares internas, demandas, peleas entre padres e hijos y controvertidos manejos.

Diego Charry en agresión contra uno de sus empleados
Por Norbey Quevedo | Créditos: Diego Charry en agresión contra uno de sus empleados

Los hermanos Diego y Gustavo Charry Parra, empresarios de materias primas para la industria de marroquinería cuya sede principal es Bogotá y tiene sedes en Ibagué están contra las cuerdas luego se divulgará un video en el que los dos sujetos con gritos insultan y humillan a un grupo de sus empleados de la empresa Casta Agroindustrial Ganadera.

No obstante, tras el degradante acto de los dueños de la empresa con los trabajadores se esconde su oscura historia con una millonaria fortuna no muy clara, curiosas actividades, denuncias familiares internas, demandas, enfrentamientos entre padres e hijos de la familia Charry  y controvertidos manejos que resultan consecuentes con el incidente de agresión sucedido este sábado y grabado por uno de los afectados. 

Una pieza audiovisual que incluso fue usada por el presidente Gustavo Petro para justificar su propuesta de reforma laboral. "Confunden ser empresarios con ser esclavistas. Pasan por encima de la dignidad del trabajador. Por eso se oponen a la reforma laboral. Olvidan que cada vez más la empresa se basa en la solidaridad y en la inteligencia", señaló el primer mandatario.

Basta recordar las palabras que usó Diego Charry en las oficinas de la empresa Casta Industrial Ganadera, ubicadas en el Centro Comercial Yulima, oficina 311, de la ciudad de Ibagué, departamento del Tolima.

“Les voy a decir una cosa y yo no repito, aquí el que manda es el señor Gustavo Adolfo Charry. Y no voy a repetir gústele a quien le guste…”, comenzó diciendo. Luego, simula apuntar a la cabeza del empleado y afirma: “y si usted se va a quedar acá, usted sabe cómo es conmigo. ¿Usted quedó de entregar ayer el trabajo? – sí, señor (responde el empleado) – No, no sea falso, hijo de puta”. Despide al hombre y le ordena que se retire.

Acto seguido otro empleado le pide que se calme, pero riposta: “ “Tranquilo su puta madre, malparido (…) baje los brazos, triplehp…”. Entonces aparece otra empleada que le pide respeto para sus compañeros a lo cual Charry responde aún más agresivo: ¨ “Esto no lo perdono, don Gustavo. A mis compañeros: los respeta”, afirma la mujer quien conmina a sus compañeros a que se vayan y denuncien el caso, “Ya no más” dijo. Charry le pide respeto, en medio de gritos, insultos, manoteos y gruesas palabras, “Esta es mi casa”, “perra hp”. Al final , en una escena grabada que dura 2 minutos y doce segundos los empleados acuerdan salir y denunciar el caso.

Video con la agresión de los dueños de la empresa

 

Mas allá de la desalmada agresión de los hermanos Charry, la Agencia de Periodismo Investigativo, API, revela cual es la historia de los empresarios, el entorno familiar, sus actividades y su compañía objeto de reproches por maltrato laboral

La empresa Casta Agroindustrial Ganadera fue constituida mediante escritura pública número 561, el 13 de febrero de 2008 en la Notaría 36 del Círculo de Bogotá.

Una familia es la génesis de dicha empresa. Los socios fundadores son Adolfo Charry Martínez con el 5% de las acciones y su esposa Gladys Parra de Charry con el 35%, y sus hijos Gustavo Adolfo, Óscar Eduardo y Diego Fernando Charry Parra, cada uno con el 20%.

Como domicilio societario establecieron la ciudad de Bogotá, pero con la posibilidad de abrir sucursales, agencias, dependencias o representaciones en cualquier otro lugar del país, como efectivamente hicieron posteriormente en Ibagué, Tolima y en Candelaria, Valle.
 

Acta de constitución de Casta Agroindustrial Ganadera

Acta de constitución de Casta Agroindustrial Ganadera, con un capital inicial de $10.000 millones

 

Aunque, aparentemente, para ese momento tenían claridad de que se dedicarían a la compra y venta de cueros y pieles, curtiembres, exportación de cueros, fabricación, comercialización y exportación de artículos de cuero; así como la compra y venta de ganado.

Incluyeron la ejecución de otro tipo de actividades como la explotación de la agricultura y la ganadería en todas sus formas, la compra y venta de fincas para la explotación agrícola y ganadera y otras actividades excluyentes de esta, como la explotación económica de juegos de suerte y azar, la importación y comercialización de repuestos para automotores y maquinaria, construcción de viviendas familiares y de interés social.

Como capital autorizado se estableció la suma de $10.000 millones y pagado $7.000 millones, una de las cuantías más altas en la constitución de este tipo de sociedades. Sin embargo, como domicilio principal se indicó un apartamento en la calle 22B con carrera 60 en Bogotá.

Tres años después se transformó de sociedad anónima a sociedad por acciones simplificada. Para ese momento, el balance general era más que promisorio, los activos sumaban $19.770 millones, el pasivo $9.094 millones y un patrimonio de $10.675 millones. Eso a junio de 2011.

En el año 2018, la empresa de la familia Charry Parra sufrió un revés, debido a conflictos entre los socios.

A mediados de ese año, Gladys Parra, la madre de los hermanos Charry Parra, protagonistas del video de maltrato laboral, quien era socia mayoritaria, entabló una demanda contra la empresa en busca de que se declarara la ineficacia de unas decisiones adoptadas en la asamblea general de accionistas realizada el 22 de diciembre de 2017.

Según la demandante, las decisiones se tomaron contraviniendo la ley y los estatutos, pues no hubo el quórum deliberatorio, ya que se tuvieron en cuenta las acciones de su hijo Diego Charry Parra, quien las había vendido en 2012; es decir, fue incluido de manera indebida y artificiosa.

 

domicilio de la empresa

El domicilio de la empresa es un apartamento en el barrio Ciudad Salitre de Bogotá

 

En otras palabras, en aquella ocasión, su esposo Adolfo Charry y su hijo Gustavo Adolfo Charry habían hecho un bloque para aprobar unas decisiones que ni ella ni su hijo Óscar Eduardo estaban dispuestos a aprobar.

Para ello, incluyeron a Diego Fernando, advirtiendo que era aún accionista, pues este, según Adolfo Charry, no había comunicado a la sociedad por escrito la venta de sus acciones y por ello no había quedado perfeccionada.

En dicha demanda, Gladys Parra solicitó medidas cautelares, las cuales fueron decretadas el 24 de agosto de 2018 por la Superintendencia de Sociedades. En dicho auto admisorio se evidenciaría una extraña maniobra.

El apoderado legal de Gladys Parra, en el argumento presentado para solicitar dichas medidas, expuso que el despacho judicial no había apreciado ni valorado adecuadamente las pruebas aportadas, como actas del litigio entre los socios, e invitó al juez a hacerse una pregunta: "¿Por qué Diego Fernando Charry Parra aparece únicamente en un acta en perjuicio de los demandantes y luego vuelve a desaparecer?", señaló el abogado.

El litigante evidenció entonces los pleitos entre los socios, indicando que el certificado expedido por el revisor fiscal evidenciaba que Gladys Parra y Óscar Eduardo Charry, a 31 de diciembre de 2017, tenían el capital mayoritario.

Este alegato se dio porque en un principio la Superintendencia no había accedido a decretar las medidas cautelares pedidas, pero con el recurso que interpuso el abogado y las pruebas que presentó, se decretaron.

 

: Documento de Supersociedades

Documento de Supersociedades que demuestra que Diego Parra no es accionista de Casta Agroindustrial

 

Y es que los socios presuntamente han tenido líos con las actas de Asamblea. Pues entre el 23 de marzo de 2012 y el 5 de febrero de 2018, Diego Fernando Charry Parra no figuraba como accionista de Casta Agroindustrial Ganadera.

En el acta número seis del 16 de enero de 2012, hubo una presunta oferta y aceptación del 100% de las acciones de Diego Fernando Charry Parra. También se advirtió que las actas posteriores suscritas entre el 23 de marzo de 2012 y el 23 de octubre de 2017 indicarían que la transferencia de acciones se realizó correctamente.

“Dicha transferencia, además, se fundamenta en que la demandante aportó una certificación del 25 de mayo de 2018 suscrita por Zuly Johana Venteri, en la cual se indicó que al cierre del año 2017 se había registrado en la contabilidad una compra a crédito de las acciones de Diego Fernando Charry Parra por $511 millones”, indicó el informe de la Supersociedades.

Para ese momento, la composición accionaria evidenciada por la entidad era: Adolfo Charry con el 5% de las acciones, Gladys Parra de Charry con el 41.6% de las acciones, Gustavo Adolfo Charry Parra con el 20%, y Óscar Eduardo Charry Parra con el 20%.

En el año 2015 se llevó a cabo una reunión de accionistas y se decidió capitalizar los pasivos que tenía la empresa con Pentagonal Commodities INC. Se emitieron 186,666 acciones sin sujeción al derecho de preferencia y con destino exclusivo a Pentagon.

Así las cosas, con esa capitalización, Adolfo Charry quedó con el 3.95%, Gladys Parra con el 32.89%, Gustavo Adolfo Charry Parra con el 22.05%, Óscar Eduardo Charry Parra con el 21.05%, y Pentagón con el 21.05%.

Es decir, poco a poco Gladys Parra y su aliado su hijo Óscar Eduardo quedarían arrinconados y minoritariamente frente a las decisiones de su esposo y su otro hijo.

Sin embargo, inexplicablemente, Diego Fernando apareció posteriormente como accionista a finales de 2017, lo que desencadenó la molestia de Gladys y Oscar, quienes se ausentaron de la Asamblea.

 

la principal actividad de Casta Agroindustrial es la compra y venta de cueros y pieles, pero se amplió.

La principal actividad de Casta Agroindustrial es la compra y venta de cueros y pieles, pero se amplió.

 

La Superintendencia, luego de analizar las actas, determinó que Diego Fernando Charry no debió ser incluido como accionista en la reunión del 22 de diciembre de 2017, pues este vendió su participación accionaria años atrás, y el organismo no encontró ninguna prueba contable que indicara que hubiera reingresado como socio.

Con este lío familiar y societario, se estableció que estas habían sido ineficaces, pues al excluir las conformaciones del quórum, las supuestas acciones de Charry Parra, y al descontar las acciones de Gladys Parra de Charry y Óscar Eduardo Charry, quienes se retiraron de una reunión el 22 de diciembre de 2017 por no estar de acuerdo con la composición accionaria planteada por los otros accionistas, solo había estado presente el 46.06% de las acciones, con lo cual no se configuraba el quórum suficiente para decidir sobre modificación alguna.

El Tribunal Superior de Bogotá, a través de la Sala Civil, en sentencia del 18 de junio de 2019, confirmó la sentencia y determinó que Diego Charry Parra había vendido sus acciones y aceptó la cesión de las mismas, por lo tanto, había perdido su calidad de socio y, por lo tanto, no existía obligación legal para haber sido citado.

También se determinó que en la verificación del quórum realizada en la asamblea del 22 de diciembre de 2017, en la cual se indicaba como accionistas a Adolfo Charry con el 3.95%, Gladys Parra con el 27.63%, y Gustavo, Oscar y Diego Charry Parra con el 15.79%, y a Pentagon con el 22.05%, no correspondía a la realidad societaria.

Ante esta acción, Óscar Eduardo y Gladys Parra se retiraron de la reunión a las 11:31 a. m., pues no estaban de acuerdo con que asistiera Diego, que ya no era siquiera socio. Es decir, que lo que allí se decidió solo contaba con el 46.05% de las acciones, por lo que la justicia determinó que era ineficaz todo aquello que se hubiera decidido en aquella reunión del 22 de diciembre de 2017 y, por lo tanto, no producía efectos jurídicos.

Actualmente cursa una demanda de Diego Fernando Charry Parra contra Casta Agroindustrial que está en el Tribunal Superior de Bogotá, con la que busca ser reconocido como socio a pesar que según evidenció Supersociedades vendió su participación accionaria casi una década atrás, en el entretanto crece la indignación contra él y su hermano por el maltrato y humillación en contra de sus empleados quienes los señalaron según se evidenció en el video de, “locos y demonios”.

 

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