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Volteretas del Consejero Presidencial para la Seguridad

Cambios de partido, giros en trayectoria laboral, contactos y traslado de viceministra cercana lo ponen en el ojo del huracán.

Por Norbey Quevedo | Mié, 21/04/2021 - 11:48

Desde hace más de dos décadas Rafael Guarín se dedica a estudiar asuntos de seguridad y defensa. Primero como académico y analista; luego en condición funcionario de varios gobiernos. Actualmente está en la cima de su carrera. Es la mano derecha del presidente Iván Duque como consejero de seguridad. Sin embargo, a la par de sus avances están los de su amiga, Diana Abaunza quien acaba de pasar del viceministerio de Defensa al de Justicia.

Próximo a cumplir 50 años de edad y con una postura política de derecha radical, Guarín tiene amplia trayectoria académica y profesional. Abogado, experto en estudios de seguridad, conflicto armado, derechos humanos y lucha antiterrorismo es un conocedor en estas materias que acredita con varias maestrías. 

En las aulas ha sido docente en varias universidades, ensayista, columnista y analista. En el ámbito internacional es reconocido por sus trabajos de consultoría para varias entidades como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. 

En el entorno político pasó de rojo a azul. Fue miembro del Partido Liberal, incluso además de contratista entre 2005 y 2006 se desempeñó como miembro programático de esa colectividad. Después llegó al Partido Conservador a través de la Corporación Pensamiento Siglo XXI que defiende los postulados de Álvaro Gómez Hurtado. No obstante, rápidamente se cambió al Centro Democrático y hasta se afianzó como contratista. 

Una trayectoria que incluso reforzó con contactos políticos que lo llevaron a las huestes de Álvaro Uribe en los albores de su campaña con la que logró su reelección en 2010.

Posesión Uribe
Posesión presidencial de Álvaro Uribe Vélez en el 2002, cargo que tuvo hasta el 2010.

 

Guarín asumió como miembro de las comisiones de empalme en los ministerios del Interior y Defensa. Sus gestiones rindieron fruto. El 25 de agosto de 2010 se oficializó su nombramiento como viceministro de Defensa, secundando a la ministra Martha Lucia Ramírez.

Desde entonces el viceministro se empezó a mover como pez en el agua en el gobierno de la Seguridad Democrática. Fue allí donde conoció a Diana Catherine Abaunza Millares, también abogada quien desde comienzos de 2005 era asesora del ministerio de Defensa.

Proveniente del sector privado como abogada asistente en la firma De la Calle @ Londoño abogados, la dupla Guarín  Abaunza, hacia parte del trabajo de la ministra Ramírez, quien trataba de implementar políticas para mejorar la seguridad en ese momento en dificultades por el crecimiento y avance de grupos armados ilegales como las Farc.

Abaunza se afianzó en el ministerio. Al punto que fue funcionaria de los gobiernos Uribe y Santos estuvo allí hasta comienzos de marzo de 2016, para asumir como coordinadora de asuntos públicos de la petrolera Occidental en Colombia.

Su capacidad para moverse en arenas estratégicas, de gobierno y relacionarse cautivaron a los petroleros que la contrataron para defender sus intereses reportando a la vicepresidencia de asuntos públicos.

ORDOÑEZ
Alejandro Ordóñez, Procurador General durante el periodo 2009–2013 y reelegido para el periodo 2013–2016.

 

Entre tanto, su amigo Rafael Guarín, vivía otra situación. Permaneció un año como viceministro y de allí salió a la academia. Entonces Alejandro Ordóñez le tiró el salvavidas y lo nombró como procurador judicial, aunque fuentes internas del Ministerio Público aseguran que en el fondo fue su asesor más dedicado a estructurar la campaña presidencial del hoy embajador. 

Una vez asumió Fernando Carrillo, Guarín saltó como contratista del gremio de las compañías de vigilancia Andevip, también del Instituto Interamericano de Derechos Humanos y de la Cámara de Representantes, al tiempo que llegó a apoyar la campaña de Iván Duque, en labor de bajo perfil.

Cinco días después de la posesión del primer mandatario, asumió como consejero presidencial para la seguridad y hace parte del círculo de poder de Duque. Una fuente de Palacio aseguró, “el presidente lo escucha, aunque no tienen mucho asidero algunos conceptos que le expresa en materia política, aunque en seguridad es relevante”.

Su nombramiento también benefició a su amiga Diana Abaunza. De hecho, retornó al sector público y dejó atrás a los petroleros. El 3 de septiembre de 2018 fue designada por el presidente Duque como viceministra para las políticas y asuntos internacionales. 

Él en Palacio. Ella en el viceministerio, tras la sombra de su jefe el ministro Guillermo Botero y luego del fallecido Carlos Holmes Trujillo. Incluso sonó para reemplazarlo y se asegura que el lobby ante el primer mandatario no le alcanzó.

DECRETO
Decreto 364 del 7 de abril donde se nombra a Diana Catherine Abuanza Millares como Viceministro del Viceministerio de Política Criminal y Justicia Restaurativa del Ministerio de Justicia y del Derecho.

 

No obstante, con el nombramiento de Diego Molano como ministro de Defensa, las cosas no parecieron marchar de la mejor manera para Abaunza. Con equipo renovado el funcionario dejó a un lado a la viceministra.

Aunque niegan cualquier cercanía en público, en privado varías fuentes reiteraron los vínculos entre Guarín y Abaunza. Lo cierto es que el funcionario centra su labor en apoyar al presidente Iván Duque en el diseño y mejoramiento de las políticas de seguridad del país.

“Colombia trabaja con Estados Unidos en extradición de delincuentes del ELN dedicados al narcotráfico, desde el comienzo del Gobierno Duque. La cooperación internacional contra el delito transnacional y el terrorismo es parte esencial de la política de seguridad. ¡Vienen más!, aseguró Guarín en uno de sus más recientes pronunciamientos públicos. 

La suerte no abandonó a la funcionaria, tras su salida del viceministerio de Defensa, a mediados de esta semana fue designada por el presidente Iván Duque como viceministra de Política Criminal y Justicia Restaurativa.

En momentos de deterioro de la seguridad reflejado en 26 masacres en lo corrido del año y de la búsqueda de fórmulas para mejorar la administración de justicia,  el nombramiento de Diana Abaunza, para unos se trata de un reconocimiento a su trayectoria y labor. Para otros es un acto de nepotismo. Algunos, más directos,  aseguran que todo obedece a las volteretas de Rafael Guarín, un estratega a la hora de cambiar de tercio. 

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